Fórmula secreta vietnamita

Días buenos y días malos, como cualquiera, aunque con problemas diferentes (en mi caso con la dichosa bicicleta), pero que pueden llegar a ser igual de rutinarios que aquellos a los que nos enfrentamos en el trabajo, en una relación, en los estudios, en nuestras vidas en general.

A pesar de ello, y aunque en ciertos momentos parezca que los malos son más frecuentes que los buenos, debemos pensar en todo lo que nos pasa a diario y nos alegra el día. Así que vamos a obviar los pinchazos inexplicables y cabreos puntuales de los dos o tres últimos días para centrarnos en lo importante.

Arrozales + Pho (sopa de noodles) + tráfico ruidoso + calor insoportable = VIETNAM

Comida de boda vietnamita

Obviamente, es difícil describir todo lo que hemos ido observando y sintiendo en estas dos semanas desde que empezamos a pedalear en Da Nang, a más de 700 km de Ninh Binh, lugar al que hemos llegado hoy mismo y en el que pasaremos un par de días para descubrir la zona, pero esos cuatro factores han sido un denominador común en nuestro camino.

Comenzamos con unas de las subidas más bonitas en este país, Hai Van Pass, con vistas increíbles al mar desde las alturas, aunque con pendientes que hicieron sufrir más de la cuenta a alguien que yo me sé (también hay que decir que era el primer día serio de pedaleo para ella), durmiendo en uno de los miles de templos de la zona, acogidos por una pareja de abuelitos que no dudaron en proporcionarnos comida y té a raudales.

Lagos y estanques cargados de flores de loto abiertas al amanecer con el color rosa tan característico, carreteras serpenteantes, vacas por cada esquina, como si del norte de España se tratase.

Playas, dunas, iglesias que muestran la influencia de la colonización francesa, muchos cementerios en nuestras primeras jornadas hasta llegar a Hue, ciudad imperial y con una ciudadela impresionante, y sobre todo arrozales y más arrozales, donde los/las vietnamitas (con los sombreros tradicionales para protegerse del Lorenzo o de la lluvia) trabajan las tierras de sol a sol con sus manos y la ayuda de los búfalos, metidos hasta las rodillas en los humedales. ¡Qué bella estampa!

Labrando el campo con búfalos de agua

Pero de repente, tras unas jornadas de lluvia ligera pero continua, que hacían el pedaleo más agradable y en los cuales pudimos irnos hasta los 75-85 km al día, llegó nuestro peor enemigo: el calor. Y con él, la debilidad en mi cuerpo y los famosos calambres del principio de mi viaje, pero esta vez a gran escala, llegando a estar 3-4 horas tumbado en la casa de una señora retorciéndome del dolor, mientras Noelia ponía todo de su parte con la aportación de líquidos, y la señora rezaba el rosario para que me curase (a saber qué pensaba la mujer en aquel momento, jaja).

Había que reponer fuerzas para poder volver a seguir la ruta, así que decidimos tomarnos un día de descanso merecido, y sumarlo a una buena alimentación a base de frutos secos, frutas ricas en potasio (nos hemos hinchado de hacer guacamole), batatas, garbanzos… lo cual ha ayudado mucho a rodar con más energía en los últimos días, ya que además nos estamos levantando a las 4.30 de la mañana, para ahorrarnos las horas de máximo calor en la carretera (con más de 40ºC).

Calambres malditos

Así podemos llegar más temprano al lugar de destino, descansar más horas, y hasta disfrutar de los Bia Hoi, básicamente casas o locales donde te sirven cervezas de barril por menos de 20 céntimos la jarrita. ¡Qué bien entran esas cervecitas después de sudar tantísimo! Ahora te entendemos Jonas, (ciclista canario con el que compartimos muy buenas charlas en Hue. Gracias por tu positivismo)

Como ya dijo el gran Mujica, seguiré ‘viviendo con lo justo, para que las cosas no me roben la libertad’ y poder seguir disfrutando de los pequeños momentos que el viaje me está proporcionando.

Deja un comentario

No publicaremos tu email en tu comentario.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

es Español
X