India – 28 Febrero 2017

Empieza el día. ¡Qué bien sienta despertarse en una cama, aunque sea una tabla con un colchón fino! Y aún mejor cuando te das cuenta de que hoy es 28 de febrero, ese día en el que nos despertamos y desayunamos pan (mollete a ser posible) con aceite de oliva de ese pedazo de tierra que llamamos Andalucía.

Hoy, desde más lejos que nunca, me acuerdo más si cabe de mi pueblo, Ardales y mis orígenes en esos paisajes que admiro cada vez que vuelvo a Andalucía. Y la comida… ni hablar porque si no me van a entrar ganas de volver, jaja.

FELIZ DÍA DE ANDALUCÍA.

Después de desayunar (no fue pan con aceite) fui a la fortaleza donde nada más entrar me sorprendió una bonita hacienda con un patio interior de estilo colonial (o andaluz). Se hace raro ver este tipo de arquitectura en la India. Continuando el paseo por el palacio/fortaleza llegué a un enorme templo hinduista, amurallado y con una fachada principal desde donde partía una escalinata a todo lo ancho que descendía hasta los ghats próximos al río Narmada (sagrado para el Hinduismo). Desde allí abajo las vistas eran impresionantes, y puedo decir que es de lo más me ha gustado y sorprendido en estos días de viaje: el conjunto del templo principal, otro templo blanco al final de los ghats (zona donde se bañan, lavan la ropa), el complejo amurallado alrededor del templo con la fachada de piedra, las escalinatas, la gente bañándose, las vendedoras, los ghats a lo largo de la orilla adentrándose en el agua… ¡Qué sensación! Tan majestuoso y solemne pero, al mismo tiempo, punto de encuentro para el pueblo.

Debido al calor intenso que ya empieza a apretar en la zona, me fui un rato a descansar y, al atardecer me dirigí una vez más hasta los ghats y otros templos salpicados por las colinas al lado del río. Para terminar el día de la mejor manera, fui cenar a un sitio donde por 60 rupias (0’84 €) puedes comer todo el arroz y rotis (tortas de pan) que quieras, acompañado de dhal y otros tipos de curries y verduras que no sabría nombrar.

Ghats en Maheshwar, punto de encuentro

De camino a casa me encontré con unxs niñxs que me estuvieron enseñando a batear en cricket, lo cual ha provocado bastantes risas dada mi torpeza. Para compensar hemos jugado al fútbol con una pelota poco hinchada. Tras despedirme de ellos he venido al cuarto para dormir pronto ya que mañana toca llegar a Omkareshwar a tan solo 66 km.

Deja un comentario

No publicaremos tu email en tu comentario.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

es Español
X